Instinto de maternidad

Como ya sabéis me llamo Angy y tengo 39 años. Vengo de una familia de esas que tienen lazos estrechos, de las que comparten santos, cumpleaños, navidades y cualquier otro acontecimiento de forma especial. Me siento orgullosa de formar parte de ella y de que me hayan inculcado valores como la humildad, la responsabilidad, el compromiso y el respeto a los demás. Quizás todo ello haya provocado que se me despierte el instinto de maternidad y que quiera tener un hijo/a a quien transmitírselos y que pueda disfrutar de ese apoyo y cariño. Pero este es el presente y quiero contaros cómo comenzó mi aventura. ¡Allá vamos!

De niña veía a mi madre en casa, dedicada por completo a sus hijos y su marido y que siempre me decía “nunca dejes de trabajar” (fuera de casa se entiende). Esa frase se convirtió en mi lema y desde que empecé mi vida laboral intenté que fuera así hasta que en ocasiones, lo admito, se convirtió en lo más importante.

Mi juventud la pasé formándome en varias disciplinas: Periodismo, Turismo, Personal Shopper, Comunicación y Gestión de Moda. Aún hoy, sigo en ello (no me gusta estar parada). Nunca pensaba en ser madre.

Durante mi veintena, ya con novio, sólo tenía una idea clara: “no quiero tener hijos”. Las salidas, los viajes, el trabajo, una pareja más joven que yo y que tampoco quería ser padre, la libertad por qué no decirlo. Más de una discusión me costó con mi padre. ¡Ah! No lo he dicho, mis padres se llevan 19 años y claro mi padre desde hace bastante tiempo (tiene ochenta y dos) quiere ser abuelo. Ya lo es, porque mi hermano tiene un hijo, pero le faltaba yo y lo de la maternidad no iba conmigo. Pero bueno no me adelanto en mi historia que eso os lo contaré más tarde.

Luego llegó la treintena, una nueva década, llena de cambios, con nuevas responsabilidades adquiridas, y con ella el instinto de maternidad. Siempre había oído hablar de él, pero nunca me lo había tomado muy en serio. Pensaba que era más una obligación impuesta por la sociedad llegada cierta edad. Ya sabéis: tus amigos empiezan a tener hijos, los padres empiezan a ejercer presión y escuchas eso de “se te va a pasar el arroz”. Parece que eres menos mujer si no eres madre… Pero no, creo que cumplía los 31 o 32 y empecé a sentirlo. Comencé a imaginar mi familia y los planes que haría cuando la tuviera y ¡zas!, de repente todo se vino abajo. Tras diez años de relación me quedé sin pareja, al que quería con toda mi alma. Él no quería ser padre. Habíamos evolucionado a diferentes velocidades y yo no quería perderme esa experiencia, por lo que poco a poco nos fuimos desgastando. Poco después de la ruptura me quedé sin trabajo, por la tristeza que sentía, y posteriormente tuve que regresar a la casa de mis padres para estabilizarme económicamente.

Aprendí una cosa, el instinto viene sin tener en cuenta la edad ni las circunstancias que te rodean. Da igual los planes que tengas para tu vida, la naturaleza no avisa y puede que cuando haga acto de presencia las circunstancias no sean las más adecuadas.

Pasaron tres años en los que tuve tiempo de conocer mejor mis prioridades y sobre todo lo que no quería tener y lo que no quería que me faltase en mi vida. Mi chico y yo volvimos a tener contacto y poco a poco nos volvimos a unir. Nos queríamos pero aún estábamos en escalones distintos. Yo quería estar con él a pesar de que él aún no estaba preparado para ser padre y él aún me quería pero quería estar seguro de que yo estaba dispuesta a volver a pesar de que él aún no veía claro lo de tener hijos y quizás no lo vería nunca. Ambos teníamos trabajo, yo 35 y él 33 años, y una situación nuevamente estable. Estábamos dispuestos a acompañarnos en la vida, aunque eso significara formar una familia de dos.

De esta etapa extraje mi segundo aprendizaje: seré feliz siempre que tenga ilusión por la vida y que sea mamá o no no hará que mi vida sea mejor o peor. 

¿Y tú, crees que existe el instinto de maternidad? ¿Lo has sentido? ¿Lo tuviste y se te pasó? Me encantaría saber tu historia. ¿Me la cuentas?

Si te interesa saber más acerca de si existe o no el instinto de maternidad puedes visitar el siguiente post  de la publicación Bebé y Más que a mí me resultó interesante cuando empecé a leer sobre el tema: https://www.bebesymas.com/consejos/existe-realmente-el-instinto-maternal-que-hace-que-queramos-ser-madres

 

 

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