Último mes de embarazo. Quién lo iba a decir: ya han pasado ocho meses. Bueno en realidad casi tres años desde que empezamos este proyecto. Empezamos, sí, Marc y yo. Hace casi cuatro años que volvimos y tampoco en aquel momento nos podíamos imaginar que nuestras vidas fueran a cambiar así.

En uno de los primeros post de este blog os conté nuestra historia. Os conté que cuando nos dimos otra oportunidad renunciamos a ser padres, pero no a estar juntos. Según fui escribiendo capítulos os anuncié como Marc un año después cambió de idea y apostó por formar una familia de tres conmigo (ya éramos dos). Nunca pensamos que sería tan complicado ni todo lo que vendría después.

No imaginamos que estaríamos un año intentando ser padres y nada. No imaginamos que necesitaríamos someternos a tratamientos de reproducción asistida. No imaginamos que casi descartarían mis óvulos para ser madre. No imaginamos que me me quedaría sin trabajo. No imaginamos la cantidad de gente buena que teníamos alrededor y que nos ayudarían tanto. Y a pesar de todo aquí estamos, a un mes de que nazca Liam.

Aunque durante mucho tiempo imaginé cómo sería, lo cierto es que todo es desconocido. Podría dar vértigo si me paro a pensarlo demasiado. Yo llevo casi cuarenta años viviendo muy para mí, sin muchas preocupaciones, y Marc lleva casi treinta y ocho. Y ahora, de un día para otro, seremos responsables de una personita indefensa que durante muchos años dependerá de nosotros. Liam no sólo dependerá económicamente de lo que le aportemos (que ya es mucho) si no de lo que le enseñemos, lo que le enseñemos para que crezca con unos valores, seguro de sí mismo y capaz de ser lo que quiera ser en la vida. Vuelvo a repetir, podría dar vértigo.

Para contrarrestar ese miedo a no hacerlo bien, a equivocarnos, tengo muy presente lo que muchos de vosotros, los que sois padres, me decís: “luego te sale solo.” Si os soy sincera, no puedo hacerme una idea de cómo sale. Lo que sí sé es que ningún padre/madre hizo ningún máster en maternidad/paternidad que le otorgara el título de experto. Sé que habéis aprendido en modo prueba-error. Sé que aunque todos hayamos opinado sobre cómo lo hacían los demás, lo de ser padres, a la hora de la verdad o terminaremos haciendo lo mismo que esos a los que criticábamos (constructivamente, claro) o al probar el método que pensábamos que era mejor resultará que no es tan acertado.

En fin, como ya os he dicho en varias ocasiones, no es miedo ni vértigo lo que siento a estas alturas del embarazo, sino dudas. Tengo ejemplos en quién fijarme, pero sé que lo que más me ayudará será dedicarle tiempo para probar, corregir, enseñar y educar. En principio tendré ese tiempo. Aunque ningún día dejo de hacer cosas, laboralmente hablando estoy algo libre hasta principios de año. Sin embargo, luego tendré que buscarme la vida en serio y eso sí me preocupa un poco. Me preocupa porque Liam aún será pequeño y no podrá valerse por sí solo. Me preocupa porque me enfrento al mundo laboral con una edad complicada. Ya tendré cuarenta y no sé si habrá muchas empresas que quieran contratar alguien con mi edad. Todo eso me preocupa porque ya no soy solo yo, sino que hay un peque que depende de nosotros y, en este caso, de mí.

Sin embargo, aunque tengo mil cosas en que pensar, aún no ha llegado ese momento. Ya hace tiempo que mi vida se basa en el hoy, el ahora. Y en esta ocasión no será diferente. Hoy, 30 de julio de 2018, estoy a 30 días de la fecha probable de parto. Acabo de ir a repetirme los análisis de orina y hoy necesito ir a andar porque me noto algo oxidada. No hay más. Mañana será otro día y tendré otras preocupaciones, pero hoy no voy a adelantarme. Así que voy a fluir y hacer caso de mi mantra.

¿Y tú? ¿Cómo te sentiste antes de dar a luz o de convertirte en padre? ¿Te agobiaste? ¿Y tú? ¿Estás llegando como yo al final del embarazo y te asaltan preguntas como las mías? ¿Me lo cuentas? Me encanta saber vuestras opiniones porque de todas aprendo y me ayudan a reflexionar, de modo que no dudes en compartirla conmigo. ¡Gracias por estar ahí, por seguirme y por dedicar un ratito de tu “ahora”! 😘